«No soy mi verdadero ser. No quiero llamar la atención por parecer diferente.»
— Testimonio en consulta
Frases como está las escuchamos con frecuencia en las sesiones con personas diagnosticadas – o con rasgos – de trastorno del espectro del autismo (TEA) en nuestra consulta en Jerez. Son muchos los adolescentes y adultos que describen una experiencia muy parecida: la de interpretar un papel para encajar. En la literatura científica se conoce como camuflaje social, y de forma más popular se ha terminado llamando masking.
Si has llegado hasta aquí buscando entender qué es el masking, si tú o alguien de tu familia lo vive a diario, o si buscas tratamiento para el autismo en adultos y adolescentes en Jerez o de forma online, en este artículo te explico en qué consiste y cómo lo trabajamos en terapia.
¿Qué es el masking en el autismo? 🎭
El masking se refiere a los comportamientos y estrategias que una persona con TEA emplea para ocultar su diferencia y encajar en su entorno: una especie de escudo protector, un papel social que se interpreta para no llamar la atención o para ser aceptado. Va desde gestos aparentemente inocuos hasta la ocultación de aspectos nucleares de la propia personalidad:
- Conversación con guión — llevar preparada una lista de temas para no quedarse en blanco.
- Mirada forzada — mantener el contacto visual aunque resulte incómodo o doloroso.
- Vestimenta convencional — usar ropa que «no llame la atención» en lugar de la que realmente gusta.
- Guión social — tener memorizado un saludo, un gesto, una secuencia para «hacerlo bien».
- Supresión corporal — evitar movimientos espontáneos, como el balanceo o mover las manos.
- Ocultación de intereses — callar los propios temas de interés por miedo a no ser entendido.
Estas estrategias pueden ayudar a la persona a integrarse en su entorno, pero el coste para el desarrollo emocional —primero del niño o niña, después del adulto— puede ser importante. Por eso, cuando hablamos de tratamiento del autismo en adultos y adolescentes, el masking es uno de los aspectos centrales que abordamos en consulta.
«Putting on My Best Normal»: qué dice la investigación 🔍
Uno de los estudios de referencia sobre este fenómeno es el de Hull y su equipo (2017), publicado en el Journal of Autism and Developmental Disorders bajo el título «Putting on my best normal»: Social camouflaging in adults with autism spectrum conditions. Los autores parten de la idea de que el camuflaje de rasgos autistas en situaciones sociales funciona como una estrategia habitual de afrontamiento entre adultos con TEA, con un impacto potencial en el diagnóstico, la calidad de vida y los resultados a largo plazo. Para estudiarlo, entrevistaron a 92 personas adultas con TEA y, mediante análisis temático, construyeron un modelo que describe el proceso en tres fases:
→ ¿Porqué se camuflan?
Por un genuino deseo de conectar con otras personas, de pasar desapercibido, de evitar el estigma o el rechazo, o de encajar en entornos sociales y laborales no pensados para la neurodivergencia.
→ ¿Qué técnicas o trucos emplean?
El ensayo previo de conversaciones, la observación minuciosa de gestos y expresiones ajenas, la supresión activa de comportamientos propios o el uso de «máscaras» sociales aprendidas a lo largo de los años.
→ ¿Qué consecuencias tiene?
Agotamiento físico y emocional, confusión sobre la propia identidad, ansiedad anticipatoria ante situaciones sociales y, con frecuencia, un retraso significativo en el diagnóstico, especialmente en mujeres.
Puedes consultar el artículo original (en inglés) en: Hull et al., 2017 — Journal of Autism and Developmental Disorders

El actor que no puede salir del personaje
Pensemos en un actor de cine que se prepara intensamente para un papel y se mete tan de lleno que, durante el rodaje, vive su día a día dentro de ese personaje. En las entrevistas de promoción no es raro que cuente que, al volver a casa, a su vida normal, le costó salir del personaje: seguía hablando como él, vestía como él, incluso le costaba reconocer sus propias emociones.
Imaginemos ahora que no hay vida a la que volver: que la vida entera es una actuación continua. Esa es, en muchos sentidos, la experiencia de quien hace masking de forma sostenida: la máscara deja de ser algo que se pone y se quita, y se convierte en el único modo conocido de estar con los demás.
Una reflexión desde la consulta
Esto explica una paradoja que vemos a menudo en personas adultas con TEA: llegan a terapia sin saber muy bien qué les pasa, después de años de sentir que «algo no termina de encajar», a pesar de funcionar aparentemente bien en lo social y lo laboral. Cuanto más eficaz es la máscara, más tarde se identifica lo que hay debajo, y más alto es el coste personal de mantenerla.
Por eso, en la evaluación y en el tratamiento psicológico conviene ir más allá de cómo se desenvuelve la persona «de cara afuera» y preguntar explícitamente por el esfuerzo subjetivo que le supone la interacción social. Validar el cansancio y explorar qué partes de sí misma ha dejado de mostrar la persona son pasos necesarios para trabajar hacia un equilibrio donde adaptarse socialmente no implique borrarse.
¿Reconoces estos patrones en ti o en alguien de tu entorno?
En Espacio Relacional ofrecemos tratamiento para adultos, niños y adolescentes con diagnóstico de Autismo o Síndrome de Asperger, de forma presencial en Jerez de la Frontera, y también en formato online. Puedes escribirnos sin compromiso.
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